*Bendito sea el que nos bendijo.
In this devotional article, Herman Hoeksema expounds Ephesians 1:3-4 to explore the asymmetrical nature of divine and human blessing. He argues that God's blessing is eternally primary and causally effective, while human blessing of God is merely the responsive expression of gratitude for having received God's prior, gracious blessing. The piece exemplifies Hoeksema's characteristic theological emphasis on God's sovereign grace as the foundation of all spiritual experience.
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él -- Efesios 1:3, 4 ¡Bendito sea el que nos bendijo! No podemos pasar por alto que la misma palabra se usa dos veces: ¡Dios nos bendice, nosotros lo bendecimos! Sin embargo, existe una profunda diferencia de significado entre ambos usos de la palabra. Porque, ante todo, la bendición de Dios hacia nosotros y nuestra bendición hacia...
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